El viernes clausuramos las jornadas de Gnome Hispano, celebradas en la Universidad Rey Juan Carlos. Esa fue la clausura oficial, la clausura de verdad tuvo lugar horas después en un bar de Madrid, cerca de plaza de España, al que fuimos unos 20.
El momento álgido de la noche se produjo al hacernos la foto de grupo a la salida del bar. A los buenos, amables y comprensivos habitantes de Madrid, o por lo menos un habitante, no le pareció bien nuestras muestras artísticas al realizar la fotografía así que nos lanzaron un cubo de agua fría desde un balcón. Fue una noche húmeda, pero quizá no de la forma adecuada.
A pesar del agua de Madrid, las jornadas fueron muy interesantes y conocí a mucha gente. En general es interesante ver como los hackers de Gnome se preocupan de pensar en distintas formas de mostrar el escritorio más fácil que sea posible, de forma que hasta mi abuela pueda usarlo sin ningún problema porque resulta fácil y ergonómico.